El edil Carlos Delgado ha lanzado públicamente una oferta de debate público en uleg.blogspot.com: “Antes de una semana en un medio de comunicación y con un moderador imparcial.  El señor Gómez Montoya lleva 14 días sin dar una explicación que merezca tal nombre y sólo quiere ganar tiempo y escudarse en la dictadura del micro, esa que le hace impedir a la oposición hablar en los plenos o interrumpir o censurar sus intervenciones”.

El edil de Unión por Leganés (ULEG), Carlos Delgado, exige al alcalde de Leganés que aclare sin margen para dudas el turbio asunto de las facturas: “estamos esperando a que nos enseñe la documentación que demuestre que fue el PSOE y no diversas empresas quien pagó diversos anuncios propagandísticos del entonces candidato y que según reflejan varias facturas, que tienen todos los visos de verosimilitud y de las que no se ha aportado ninguna prueba hasta ahora que las contradiga, se emitieron a nombre de contratas de este ayuntamiento”.   

 

Las informaciones publicadas y la documentación a la que ha tenido acceso el partido suponen algo tan grave que no se pueden demorar las explicaciones. “Los hechos están en la Fiscalía Anticorrupción e irán al juzgado cuando proceda, pero no se busque más excusas, ni intente artimañas ventajistas. Le invito a que en el plazo de una semana usted y yo nos encontremos ante un medio de información y un moderador imparcial para hablar con el detalle que haga falta de todo esto”.    

 

En ese medio el alcalde no podrá ni ejercer la dictadura del micro, esa forma tan particular del sr. Gómez Montoya de entender la democracia (“sólo hablo yo, sólo me tiene que escuchar a mí, yo le corto cuando no me gusta lo que dice”), y no podrá prender ninguno de sus fuegos de artificio sin que se le pueda rebatir. Y es que para ULEG la estrategia del alcalde es evidente:

–   Quiere que no haya luz y taquígrafos, se olvide todo y que la opinión pública se conforme con una excusa tan poco sólida como que las facturas son falsas ¿Nos puede enseñar las facturas verdaderas?

–   Que el asunto se atasque en el juzgado y así salvar la legislatura como consecuencia de los ritmos de la Justicia.

  

 

–   Enrocarse en los plenos del ayuntamiento, donde puede ejercer la dictadura del micro, como ha hecho durante la legislatura, convirtiéndose en juez y parte impidiendo, censurando o disminuyendo ilegítimamente las posibilidades de la oposición para hacer su trabajo. 

El concejal de ULEG terminó de forma contundente: ¿Se atreve sr. Alcalde?