En las alegaciones del concejal Carlos Delgado se critican las privatizaciones por su ineficiencia,  el despilfarro en propaganda, cargos de confianza y gastos en abogados. Se modifica el fin de 20 millones de euros que se destinarían a: auditorias independientes; a una Escuela de Comercio; a bibliotecas en fin de semana; la remodelación del anfiteatro Egaleo;  2 zonas deportivas de uso libre; la puesta en marcha de la piscina Solagua; otra escuela infantil; el hermanamiento con colegios e institutos en ciudades de habla inglesa para intercambios de alumnos; traer la UNED a Leganés; la alfabetización y apoyo a la educación de mayores; una Oficina del Defensor del Discapacitado; un Centro de Acogida para personas sin hogar; una residencia municipal de mayores; una oficina de atención a los cooperativistas y compradores de vivienda;  una playa de aparcamiento para vehículos pesados; un plan de comercio y el carné pepinero, el soterramiento de líneas de alta tensión y subestaciones eléctricas; dependencias policiales en La Fortuna y El Carrascal; La Fortuna “Barrio 100 % WIFI”; la remodelación de diversas zonas de los barrios de la ciudad…

 

Unión por Leganés (ULEG) ha presentado oficialmente sus enmiendas a los presupuestos del ayuntamiento para 2010. Se recogen más de veinte propuestas y otro destino para 20 millones de euros. “Sin reducir ni un céntimo el presupuesto, se pueden hacer muchas cosas útiles para Leganés. Eso sí, mientras en ULEG queremos que el dinero se destine en una residencia para mayores, en un centro de acogida, sacar a flote Solagua, en un plan de comercio que reactive la economía y el empleo, en auditorías que controlen el destino del gasto y lo hagan eficaz, eficiente y racional, nuestro alcalde y su gente prefiere gastárselo en fotos para La Plaza, en comilonas, en privatizaciones o en viajes de dudosa utilidad vecinal”, comentó el concejal de ULEG, Carlos Delgado.

 

Para Delgado, “se ve que en Leganés hay dos modelos de ciudad, el defendido por el gobierno, ya agotado y que insiste en el derroche en cargos de confianza, en propaganda, en pan y circo, en privatizar la práctica totalidad de servicios públicos, en enchufar con oposiciones a medida a los afines, en abogados para defender sus chapuzas o en abandonar instalaciones como las de la piscina Solagua. Y por otro, el de ULEG, que apuesta por la modernización y transparencia de la gestión, por la prestación de unos servicios públicos de calidad que respondan a las necesidades vecinales y por unas auténticas políticas sociales, aquellas que ayudan a generar empleo y que contribuyen para sacar del bache a personas o empresas que pasan un mal momento”.

 

Por su parte, el secretario de comunicación de ULEG, Ricardo López, incidió en que “no se ha demostrado que con las privatizaciones ni se dé un mejor servicio, ni se dé más barato, ni con unas condiciones laborales óptimas. Lo único demostrado es la presunta relación entre ciertas compañías que llevan suculentas contratas y la financiación de la campaña del sr. Montoya. Precisamente hoy dos de ellas declararán en el juzgado por el caso Facturas”.