Un grupo de ciclistas facilitó un informe al concejal de ULEG, Carlos Delgado, donde se quejan por el lamentable estado del firme de unos carriles bici totalmente agrietados.

En el pleno del Ayuntamiento, el partido local ULEG denunció el pésimo estado de conservación de parte del carril bici de Leganés, concretamente el tramo que discurre entre la Avda. de América Latina (carretera de La Fortuna) y la calle Euskadi, así como su enlace con Madrid por una pasarela situada sobre la M-40.  Esta queja coincide con el hecho de que muchos usuarios de bicicletas están poniendo en entredicho la utilidad de los carriles bici de Leganés porque no suponen una apuesta real por la bici como medio de transporte, al no ser verdaderas vías de comunicación con otros municipios (Madrid, Getafe, Alcorcón, Fuenlabrada), por su trazado caprichoso y discontinuo y porque son más utilizados por peatones y corredores que por ciclistas.

 

Concretamente, un grupo de ciclistas aportó un informe a ULEG donde exponían que el firme de los carriles bici estaba lleno de grietas por la falta de previsión en su construcción al no haber colocado juntas de dilatación. En el mismo sentido, señalaron el peligro que suponen los desprendimientos de piedras de los laterales del camino y la falta de una valla protectora. Por último, hicieron hincapié en la necesidad de apostar por un auténtico enlace con la ciudad de Madrid, para lo que solicitaron a ambos ayuntamientos que solucionen el estado del camino que une los dos términos municipales con una pasarela sobre la M-40. En la actualidad, este enlace consiste en un camino de tierra en mal estado, lleno de baches, terrizos impracticables, escombros y basura en los laterales…

 

Leganés no es Holanda. Según Carlos Delgado, concejal de ULEG, “disponemos de un servicio de alquiler de bicicletas, que quitando la novedad de los primeros meses y por mucha propaganda que se haga, no ha tenido aceptación porque, entre otros motivos, nuestros carriles-bici no sirven ni como vías de transporte ni de ocio porque no llevan a ninguna parte, hay desniveles en el terreno y el planteamiento urbanístico de Leganés impide que en el centro puedan construirse vías para bicicletas. Una realidad que olvida el gobierno local, cuya apuesta por la bicicleta como medio de transporte consiste en fotografiar al alcalde en traje y corbata montando en una bici de paseo con cestita, para acto seguido moverse por la ciudad con el “sostenible” coche C6 de 81.000 euros”.