El edil Carlos Delgado pide al gobierno de la ciudad (PSOE-IU) sensatez y sensibilidad para la situación que sufre el pequeño comercio de la ciudad. “Si este alcalde no tiene ideas para impulsar la ciudad, al menos que deje tranquilos a los que cada mañana se levantan con la intención de prosperar, generar riqueza y empleo”.

 

Desde el partido Unión por Leganés (ULEG) se hace un llamamiento al gobierno del ayuntamiento de Leganés para que, por una vez, tenga sentido común y escuche las múltiples quejas que desde diversos ámbitos y sectores se les lanza desde las pequeñas y medianas empresas de la localidad que se sienten hostigadas por las autoridades municipales.

 

Si hace una semana ULEG ponía en conocimiento público que varios bares estaban siendo avisados de que serían multados si mantenían los carteles del menú del día en la vía pública junto a sus fachadas, esta misma mañana todos los bares y restaurantes de la Plaza Mayor, donde está ubicada la Casa Consistorial, se han puesto de acuerdo al unísono para cerrar en señal de protesta, entre otras cuestiones, por la ordenanza municipal que les impide abrir sus terrazas y veladores en marzo y que está ahogando su negocio. Asimismo, durante estas últimas semanas, se está poniendo en marcha una federación de hosteleros de Leganés para unir a un colectivo que se siente maltratado, y con razón, por parte del Ayuntamiento.

 

El edil de ULEG, Carlos Delgado, apoya públicamente a este colectivo y así se lo hizo saber a la delegación de comerciantes que se acercó a la sede del grupo municipal. “Parece mentira que con más de 16.500 parados en Leganés, con decenas de comercios y negocios arruinados y que han echado o echarán en breve el cierre, desde este ayuntamiento se dediquen a hostigar a los que mantienen miles de puestos de trabajo y se hayan opuesto a dos medidas fundamentales presentadas al pleno por ULEG: un Plan de apoyo al Comercio y a las Pymes de Leganés, y un Plan de Empleo y Reactivación Económica”. Para Delgado, “no cabe duda de que estamos ante el peor gobierno que ha habido en Leganés en los últimos 30 años y todos los sectores de esta ciudad, salvo los apesebrados, cada día incrementan el tono de protesta ante las maneras despóticas y caciquiles de Montoya y los concejales que desgobiernan Leganés.