En pleno “puente” y a última hora Legacom ha despachado un comunicado en el que informa de la renuncia de Melisa Guindel cuando había sido la “elegida” para el puesto de técnica superior en administración de Legacom. El lunes, en rueda de prensa, el edil Carlos Delgado demostró (con una carta certificada de fecha 21 de abril)  cómo varias semanas antes de que ni tan siquiera se convocara una plaza a la empresa pública Legacom y con más de un mes de antelación a la adjudicación del puesto, ya se sabía por ULEG  y se hacía constar el nombre de quien iba a ocuparlo.

 

Unión por Leganés (ULEG) acreditó documentalmente en rueda de prensa el pasado lunes el clamoroso fraude cometido para incorporar a la plantilla de la empresa pública de comunicación Legacom a un Técnico Superior de Administración. Un proceso lleno de irregularidades que tiene su confirmación hoy con la renuncia de la “candidata” elegida Melisa Guindel. ULEG demostró en un correo certificado que se estaba preparando un montaje para colocar a esta señora por ser hija de quien es. Cosa que finalmente sucedió.

 

Hoja de ruta de cómo se ha perpetrado y desvelado el “Caso Guindel”:

 

 

* 13 de abril de 2010. Consejo de Administración de Legacom (preside el alcalde):

 

 

            – Punto 4º – Se crea un departamento de Investigación de Audiencias. Se inventa artificialmente el puesto de sociólogo, el “puesto-puente” para dejar una vacante en la plantilla.

 

 

 * 21 de abril de 2010. ULEG pronostica la persona que ocupará ese “puesto vacante”: Melisa Guindel Leal, hija de José Luis Guindel Cuesta, director jurídico de alcaldía. Se franquea una carta certificada en un sobre herméticamente cerrado en el que se exponía la maniobra.

 

 

 En el intervalo entre el 21 de abril y el 11 de mayo: Nombramiento de una de las responsables de administración de Legacom como Técnica en Investigación de Audiencias.

 

 

 * 11 de mayo de 2010. Anuncio de Convocatoria de pruebas selectivas para la cobertura de un puesto de técnico superior-jefe de administración de Legacom. Requisitos arbitrarios y discriminatorios: 10 días para presentar solicitudes y el solicitante debe tener entre 25-50 años.

 

 

 * 25 de mayo de 2010.  Resultados del primer ejercicio.

 

 

 * 31 de mayo de 2010. Resultados del segundo ejercicio. Anuncio de la propuesta de Melisa Guindel Leal, como Técnica Superior y Jefa de Administración de Legacom, en un inaudito concurso “Express”, sólo 20 días después del anuncio.

 

 

 *1 de junio de 2010. Rueda de prensa. Explicación del “Caso Guindel”. Ante la presencia de los medios, uno de los periodistas abre el correo certificado, sellado y lacrado el 21 de abril y lee en voz alta el nombre de la persona que va a ser incorporada a la plantilla de Legacom.

 

 

* 1 y 2 de junio de 2010. El alcalde y el gerente de Legacom arremeten contra el concejal de ULEG y afirman que todo el proceso es legal y transparente.

 

 

* 4 de junio de 2010. La “agraciada” renuncia y se abre una nueva convocatoria. Se cambian de forma integral las bases denunciadas (clamorosamente inconstitucionales y arbitrarias) y se eliminan de la web los archivos que recuerdan los pasos que han permitido que salga a la luz el caso Guindel.

 

 

Como recordó el concejal Carlos Delgado: “estamos ante uno de los asuntos más vergonzosos de esta legislatura. Es un nauseabundo proceso selectivo y una fraudulenta convocatoria que tendrá que ser investigada por la Fiscalía porque podrían significar sendos delitos de tráfico de influencias y prevaricación”. Hoy todas las sospechas se confirman y permiten reiterar que “el caso Guindel no sólo es la demostración de los más que probables amaños y corruptelas que hay en todos y cada uno de las ámbitos de la gestión del gobierno de Montoya, sino la prueba fehaciente de la desfachatez, del derroche, falta de moral y decoro político de unos gobernantes que consideran que Leganés es un cortijo, un rancho privado donde Montoya ejerce como el señorito terrateniente”.

 

 

Desde ULEG se informa que para el próximo pleno se pedirá una investigación de este caso para que se depuren las indudables responsabilidades existentes y se exigirá la dimisión de Manuel Hidalgo, gerente de Legacom. “La renuncia no hace más que confirmar y ratificar las más que sospechas de fraude y corrupción vinculadas a este caso. No podemos permitir ni un segundo más que este señor que permite, ampara y patrocina las irregularidades que se han destapado en el caso Guindel siga al frente de una empresa pública del ayuntamiento. Es un desprestigio y una ofensa para los vecinos de Leganés y un insulto para cualquier concepción mínima de la ética y de la honradez profesional”.