“En los 2 millones de euros en propaganda y en la empresa pública de autobombo del alcalde (Legacom), los 450 euros al día en gastos de representación, los paseos con el Sarkomóvil o el chorro de dinero en asociaciones y fundaciones afines al Sr. Montoya… hay materia más que suficiente para que el alcalde dé ejemplo y no cargue contra las nóminas de los funcionarios”.

  

Unión por Leganés (ULEG) ha presentado una iniciativa encaminada a que en Leganés el alcalde dé un auténtico ejemplo de austeridad, abandone su derroche y gustos faraónicos y no descargue todo el peso en las espaldas de los funcionarios. De hecho, según informa el edil Carlos Delgado “al alcalde le bastaría con llevar un tren de lujo y ostentaciones como llevaba el anterior alcalde Pérez Ráez en 2007 (no ha cambiado mucho Leganés desde entonces) para ahorrar a las arcas públicas dos millones de euros, bastante más que lo que el ayuntamiento va a economizar con la bajada de los sueldos a los funcionarios. Por ejemplo, reduciendo a la mitad sus gastos de representación, dejar a la mínima expresión presupuestaria la propaganda, manipulación y autobombo de la revista municipal La Plaza y la empresa pública que la edita (Legacom), eliminar el chorro de dinero a asociaciones apéndices de Montoya o sus cargos de confianza o devolver el Sarkomóvil (el C6 de 81.000 euros)”.

 

 

Reproducimos el contenido de la moción que se defenderá en pleno:

 

 

Por tan sólo un voto, el jueves 27 de mayo se aprobó, en el Congreso de los Diputados el Real Decreto Ley por el que se adoptan medidas extraordinarias para la reducción del déficit público en los años 2010 y 2011, que se aplicará de forma obligatoria no sólo al Gobierno Español y la Administración Central, sino también a las Comunidades Autónomas y Corporaciones Locales. Este Real Decreto se ha centrado casi en exclusiva en el recorte en una media del 5%, en términos anuales, de sueldos y retribuciones de los empleados públicos estatales, regionales y locales.

 

 

La falta de planificación, el empecinamiento y la incoherencia del Gobierno de España y del presidente del Gobierno, con discursos surrealistas que contrastaban y chocaban con la realidad social de nuestro país ha derivado inevitablemente en la adopción de medidas desesperadas y de dudosa eficacia y justicia obligadas, como reconoce este Decreto Ley en el BOE, por el ‘toque de atención’ de nuestros socios europeos.

 

 

Por tanto, una vez que, tras el tirón de orejas internacional, todos los ayuntamientos estamos obligados a recortar el sueldo de alcaldes, concejales, personal de confianza y empleados públicos locales en general, debemos actuar con visión de futuro, dar un paso al frente, ser de verdad eficientes, modernizar la gestión y estudiar detenidamente cómo reducir el gasto y realizar los recortes necesarios en los presupuestos municipales para no vernos obligados dentro de unos meses a tomar otras medidas a la desesperada y fruto de una regañina internacional. En este sentido, el Ayuntamiento de Leganés no es una “isla en medio del océano” y no es ajeno a la actual coyuntura económica, basta con recordar el remanente negativo de tesorería de 7 millones de euros en la liquidación presupuestaria de 2009 que nos obliga a elaborar un plan económico financiero de reequilibrio. Un argumento de peso más que apoya esta iniciativa que impulsamos desde ULEG.

 

 

En tres años, la población de Leganés apenas ha crecido en un 5%, unos 8.000 nuevos habitantes. Sin embargo, en este período de tiempo en los presupuestos municipales algunas partidas se han incrementado en un 110%. Por otro lado, el denominado gasto “social” no ha dejado de mermar su peso relativo en los presupuestos, al pasar del 36% al 27%. Por este motivo, solicitamos una revisión completa de los presupuestos para situarnos en diversos apartados en cifras similares a las que se manejaban en el año 2007, esto significará una reducción en gastos de comunicación y publicidad, gastos de representación, vehículos oficiales, cargos de libre designación en distintas áreas,  tanto del ayuntamiento, como Emsule y Legacom o la Fundación Leganés para el Deporte, transferencias a empresas municipales, fundaciones, además de reducir en capítulo 2, gastos corrientes, y capítulo 4, transferencias, convenios, subvenciones y sobre todo, revisar a la baja la mayoría de contratos de servicios municipales, exceptuando de este recorte la atención social, que ya sufrieron tijeretazos el pasado año, o el área de desarrollo de empleo… Un plan con auténticas medidas de ahorro y contención en el gasto similar al que se ha llevado a cabo en otros ayuntamientos como puede ser el de Barcelona, ciudad liderada precisamente por un partido del mismo signo que gobierna en Leganés.

 

 

MOCIÓN

 

 

Que el presupuesto municipal se adapte y enfrente con eficacia a la crisis económica y que el alcalde dé un verdadero ejemplo de austeridad y reduzca, entre otros, sus gastos de representación y el derroche destinado a propaganda y a ostentaciones.

 

 

Asimismo, se convoquen con urgencia los consejos de administración de las empresas municipales o el patronato de la Fundación Leganés para el Deporte para llevar a cabo un ajuste presupuestario acorde al momento económico actual.