Unión por Leganés también instará a que la gestión de las instalaciones sea pública para evitar la bochornosa y especulativa situación vivida hasta hoy donde se ha esperado y se espera a que un proyecto privado saque negocio y se haga con las riendas de unas instalaciones municipales.

Por su interés reproducimos el contenido de la moción registrada y que se defenderá mañana martes en el pleno del ayuntamiento de Leganés por el concejal del partido vecinal Unión por Leganés (ULEG), Carlos Delgado.

 

En septiembre de 2007 los vecinos de Leganés podían disfrutar de una piscina, la piscina Solagua. A partir de esa fecha todo es sombra y destrucción. Así, en julio de 2010, en lugar de una piscina, nos encontramos con una “mesa especial para el diálogo competitivo”. Este último experimento se suma a las múltiples ocurrencias y dispares informaciones y proyectos abortados que se han venido sucediendo en estos tres años.

 

En el pleno del 13 de julio, ULEG interpeló al gobierno de la ciudad sobre este asunto y fruto de las “respuestas” obtenidas sometemos a la aprobación del pleno la siguiente moción:

 

  1. El ayuntamiento de Leganés reconstruirá las instalaciones de la ex piscina Solagua y pondrá en marcha las tareas de rehabilitación de la zona en virtud de un concurso por el procedimiento abierto según la ley de contratos del sector público por el que en libre concurrencia las empresas competirán por ofrecer la mejor oferta en función de las necesidades, requisitos y prioridades marcadas por los servicios técnicos municipales.
  2. La gestión de las instalaciones de Solagua será pública, adoptando la fórmula que se ha desarrollado y se mantiene con el Pabellón Europa-Instalaciones de El Carrascal, La Cantera o el polideportivo Julián Montero.
  3. El Ayuntamiento de Leganés iniciará un expediente para depurar las responsabilidades habidas y las posibles negligencias en las que se han incurrido y que han dado como fruto el actual y lamentable estado de la piscina Solagua y su entorno, un área municipal que forma parte del patrimonio público que ha sido abandonado a su suerte.