Trasladarse a una vivienda en un nuevo barrio situado en las afueras de un municipio implica dificultades por la carencia de infraestructuras como centros de salud o educativos, instalaciones deportivas o supermercados. En algunos casos, la solución depende de la iniciativa privada, pero en la mayoría, es responsabilidad de las administraciones públicas. Este es el caso del barrio de Solagua, situado a más de 3 kilómetros del centro y donde ya viven cientos de vecinos que denuncian el retraso en atajar sus carencias.

 

 

El concejal del partido local Unión por Leganés (ULEG) Carlos Delgado apuntó que “es verdad que el barrio es nuevo y que ciertos equipamientos tardarán aún en llegar, pero no cabe duda de que hay otras muchas cuestiones que se pueden solucionar de una manera relativamente fácil y poco costosa”.

 

 

Miembros del partido local han acompañado a varios de estos nuevos leganenses, si no lo eran ya, para comprobar los problemas diarios y las carencias a las que se enfrentan. Unas carencias y unas propuestas de solución que se trasladarán por ULEG al próximo pleno del Ayuntamiento, como pueden ser la necesidad de aumentar la frecuencia de la línea 486 y el número de marquesinas, en especial, en  la calle Anita Martínez; que en la avenida de Brasil se concluya el tramo de acera que falta hasta llegar al centro comercial Plaza Nueva para no tener que ir por la carretera o un camino que se embarra; instalar un vallado junto al terraplén del Arroyo Reajo; mejorar la iluminación de las calles, como en la calle Sancho Panza; aumentar la presencia policial para evitar el arrojo de escombros, como en la calle Bruselas o calle Valladolid; disuadir los aparcamientos de vehículos en zonas no habilitadas; poner medios para evitar actos vandálicos e intentos de robo; adoptar medidas para reducir la velocidad en todo el barrio, y especialmente en la avenidas Juan Pablo II, Anita Martínez y Juan XXIII…

 

 

“En los últimos dos meses no hay semana que no denunciemos la falta de mantenimiento general en Leganés. Estamos de acuerdo en que la Comunidad de Madrid es responsable de hacer los centros de salud y escuelas infantiles, o el Consorcio Regional de Transportes de mejorar las líneas de autobuses en los nuevos desarrollos urbanísticos de nuestra ciudad, pero también hay que señalar que el gobierno local y el Ayuntamiento de Leganés no están haciendo sus deberes porque están más preocupados de sus guerras internas. Luego las consecuencias las pagan los de siempre: los vecinos”, finalizó Delgado.