A las ocho de la tarde del miércoles  20 de octubre, padres y alumnos se reunieron en las puertas de la escuela de música “Pablo Casals” para protestar y recoger firmas por las maniobras del edil de cultura y del gobierno local (PSOE-IU), por el proceso emprendido a través de un peculiar concurso público para la privatización del centro y que supondría además la despedida de los profesores que actualmente imparten docencia en la escuela.

 

Representantes de Unión por Leganés (ULEG) estuvieron presentes en este acto, convocado informalmente a través de redes sociales como Facebook y Twitter, y que llegó a reunir más de doscientas personas, padres y alumnos del centro. Un acto al que acudieron miembros de la Policía Nacional para disolverlo.

 

“Cumplían órdenes”. Según los propios policías nacionales ‘aquello era una concentración no autorizada’ y ellos ‘cumplían órdenes’, decían mientras pedían DNIs para tramitar la correspondiente multa. El concejal del partido local, Carlos Delgado, se pregunta “¿quién dio la orden y con qué motivo? ¿Eran necesarias tantas medidas de seguridad para ‘neutralizar’ a unos niños que no superaban los 12 años y a sus padres? ¿Tanto temor despiertan unas flautas o unos platillos? ¿Dónde estaba el peligro? Si la “información” o “sugerencia” ha partido del ayuntamiento, ¿qué interés podría tener el alcalde de Leganés y el concejal de cultura para meter miedo a estas personas y echarles de una plaza pública para que no puedan opinar acerca de este proceso que llevará a la privatización de su escuela? ¿Tan intranquila tienen la conciencia?

 

En todo momento se vio que era una reunión sin violencia ni malas formas. El comportamiento de los presentes fue ejemplar, no se escuchó ningún grito o consigna, ni hubo megáfonos ni pancartas, tan sólo unos padres con sus hijos.  “En lugar de enfrentarse cara a cara con el problema y atender a los padres, profesores y alumnos, se obligó a las fuerzas del orden a actuar. Entendemos que esto es un triste reflejo de la cobardía y despotismo de nuestro alcalde y del concejal de cultura. ¿No habría en Leganés incidentes de más trascendencia e importancia que centraran la atención y trabajo de nuestra policía nacional y local? El caso de la privatización de la gestión de la escuela de música es un episodio más dentro de esta falsa izquierda con la que PSOE e IU desgobiernan Leganés. Se les llena la boca hablando de lo público, pero en nuestra ciudad no hay servicio público que no hayan privatizado.”, finalizó Delgado”.