El partido político vecinal Unión por Leganés (ULEG) presentará una moción en el próximo pleno en la que se solicitará que se traslade de forma urgente al Gobierno de la Nación la necesidad de realizar reformas legislativas  como la “dación en pago” para así equilibrar la posición dominante de los bancos respecto a los ciudadanos. “Las entidades financieras se tienen que corresponsabilizar de la crisis actual. Es injusto y kafkiano que las leyes actuales permitan que las familias sigan debiendo al banco cuando ya les han embargado su vivienda”.

 

La crisis económica ha provocado que en España seamos más de 4 millones las personas desempleadas y en el caso de Leganés nos acercamos a la alarmante cifra de 17.000 parados. Esta situación ha provocado que muchas familias no puedan hacer frente al pago de las hipotecas de sus viviendas, teniendo que renegociar su deuda y ampliar los plazos e intereses o, en los casos más dramáticos, se ha producido directamente el embargo del inmueble por parte de la entidad bancaria, lo que en muchos casos no soluciona el problema de fondo, la incapacidad de hacer frente a los pagos, por lo que a pesar de que a una familia ya esté despojada del inmueble deberá seguir haciendo frente a la deuda porque el banco, fruto del pinchazo inmobiliario por el que las viviendas incluso están menos valoradas que la propia hipoteca, no recupera el total del importe económico del préstamo hipotecario aún vendiendo o subastando dicha vivienda. Es decir, las familias se quedan sin casa y además siguen endeudadas con el banco por ese préstamo hipotecario que pidieron para comprar una casa sobrevalorada por unos tasadores vinculados, en la inmensa mayoría de las veces, con las propias entidades financieras.

 

Según Carlos Delgado, edil de ULEG, “estamos ante un problema en el que existen tres ‘culpables’: las entidades bancarias que durante la burbuja inmobiliaria multiplicaron sus beneficios de forma exponencial por la concesión de hipotecas abusivas donde sobrevaloraban la tasación del inmueble, la inclusión de cláusulas con seguros de vida y hogar, suelos para esquivar las bajadas del euribor…,; las familias que se endeudaron a largo plazo (de 30 a 50 años) con préstamos hipotecarios y altos intereses que sobrepasaban en mucho su economía y poder adquisitivo; y por último una legislación muy favorable a los intereses de la banca y un Gobierno que se pone del lado del más fuerte y ni ha tomado ni quiere tomar ninguna medida contra las injusticias y abusos del actual sistema bancario español”.

 

Reformas Legislativas urgentes: Ya está bien del “la banca siempre gana”

Este problema en el que la banca nunca pierde, afecta también a muchas familias leganenses. Una de las posibles soluciones pasa por reformar la Ley de Enjuiciamiento Civil y la Ley Hipotecaria, con un modelo jurídico como el existente en otros países como Francia o Estados Unidos, e introducir la figura de la “dación en pago” que permitiría a los jueces declarar cancelada la totalidad de una deuda hipotecaria con la entrega de la vivienda al banco, cuando la insolvencia sobrevenida del deudor que ha causado el procedimiento sea “de buena fe”. Una justa reivindicación que ya está siendo apoyada por formaciones políticas progresistas, especialmente de Cataluña, por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y ahora por Unión por Leganés (ULEG).

 

Recordemos que en el año 2008 el Gobierno de la Nación trazó un plan de rescate que costó a las arcas públicas 30.000 millones ampliables a 50.000, que ocultaban una inyección de liquidez ante la primera ‘voz de alarma’ de los bancos, pero aún seguimos esperando la primera medida para solucionar los problemas de miles de familias. Este giro ideológico de los partidos “progresistas” hacia posturas ultraconservadoras es más que patente en Leganés, y principalmente en el talante de nuestro alcalde presuntamente socialista, Rafael Gómez Montoya, que mira para otro lado ante la situación de las familias leganenses más desfavorecidas. “Veremos si en el próximo pleno apoya esta iniciativa o de nuevo le puede su sectarismo y “progresismo” de boquilla como cuando se negaron a nuestra petición de un centro de acogida para las personas que pasan dificultades. Y es que la vida y necesidades de nuestros vecinos no se ven igual paseando por la calle que detrás de las lunas tintadas de un lujoso Sarkomóvil”, finalizó Delgado.