El pasado 29 de octubre de 2010 se cumplía el plazo que el Ministerio de Fomento otorgó a  los ayuntamientos para adaptar los reductores de velocidad y bandas transversales a las medidas y apariencia reglamentarias (colocadas a 150 metros entre uno y otro, 10 centímetros de altura máxima en reductores de pasos de peatones elevados y 6 centímetros en el caso de los tipo “lomo de asno”). Cualquier consistorio que no hubiera cambiado estos resaltos y que pudieran ser considerados obstáculos en la calzada, está incumpliendo la normativa estatal y podrían hacer frente a denuncias.

 

El Ayuntamiento de Leganés desde su concejalía de Sostenibilidad y en diferentes plenos ante reclamaciones de ULEG ha obviado la legislación argumentando que estas “recomendaciones” estaban referidas a carreteras de ámbito estatal. Una excusa que no es aceptable, según afirman desde el partido local Unión por Leganés, porque se está incumpliendo el artículo 5 del Reglamento General de Circulación que como norma general para cualquier carretera (local, comarcal, nacional) considera obstáculos “los resaltos en los pasos para peatones y bandas transversales, que no cumplan la regulación básica establecida al efecto por el Ministerio de Fomento y se garantice la seguridad vial de los usuarios y, en particular, de los ciclistas”, algo que no se está respetando en Leganés.  Según Carlos Delgado, edil de ULEG “estamos incumpliendo claramente los términos especificados por la ley. Nadie duda de la efectividad de estos dispositivos para reducir la velocidad, pero no podemos ‘matar moscas a cañonazos’. No hay semana que no recibamos algún correo electrónico de algún conductor que se queja por las dimensiones de algunos de estos resaltos ilegales”.

 

 

ULEG ha denunciado las dimensiones de resaltos situados en Leganés Norte en las Avenida Clara Janés y Petra Kelly, en la Avenida de la Lengua Española, avenida América Latina, avenida Dos de Mayo, etc, y ha señalado que la forma de pintar de varios colores también incumple el código de circulación (sólo admite la pintura blanca), además de provocar resbalones a peatones, ciclistas y motorista cuando están mojados. “La visibilidad se consigue con una buena iluminación, preseñalización vertical y un buen mantenimiento de la pintura”.

 

 

 Invertir en seguridad vial. “En cuatro años el alcalde ha malgastado miles de euros en cosas innecesarias, ha incumplido el 90% de su programa y ha frenado  el desarrollo de Leganés. Además, resulta extraño que viajando tanto el alcalde en su Sarkomovil, no se haya percatado en cómo mejorar la visibilidad y la señalización, la seguridad vial, el mantenimiento y asfaltado o la reducción efectiva de la velocidad de nuestras calles. Algo que también ha olvidado mencionar en los vergonzosos publirreportajes pagados con el dinero de los leganenses en varios medios nacionales y locales”, añadió el concejal Delgado.