El partido vecinal independiente, con 4 concejales en el Consistorio leganense, lidera de este modo el proceso de cambio en el gobierno municipal al dar el primer paso oficial.


La Ejecutiva de ULEG se remite a los compromisos suscritos con los vecinos, y refrendados ante notario antes de las elecciones, como marco ético y político en la negociación con todas las fuerzas políticas del ayuntamiento (PP,PSOE e IU).


 

Ante el desastre al que conduce el alcalde a Leganés y el rumbo a la deriva de su gobierno, salpicado de todo tipo de polémicas y escándalos y que no tiene visos sino de empeorar, el Consejo Ejecutivo de ULEG ha decidido por unanimidad que la moción de censura es la única salida responsable y ética para sacar a la ciudad del atolladero y de la desesperación a la que le ha enviado con su gestión D. Jesús Gómez Ruiz, alcalde de la ciudad.

 

El Consejo Ejecutivo ha encomendado a su presidente, Carlos Delgado Pulido, emprender las acciones pertinentes para este fin, teniendo como marco ético y político en las negociaciones los compromisos adquiridos por ULEG con los vecinos y ratificados ante notario en las elecciones municipales de 2011. “Las censuras se hacen en las urnas, pero también, como hemos manifestado en múltiples ocasiones, cuando una nefasta actuación de un gobierno hace legítima la puesta en marcha de un instrumento legal como es la moción de censura. Cada día que pasa, la labor del alcalde legitima esa moción y pone en tela de juicio a las propias fuerzas políticas que terminarán siendo responsables por omisión”.

 

ULEG da el primer paso oficial dentro de los partidos del ayuntamiento para emprender un nuevo rumbo en el gobierno local. La formación vecinal considera que la necesidad, el compromiso con la ciudad, la responsabilidad, la ilusión y la esperanza por dar un giro en positivo a la vida política, social y económica de Leganés, obliga a las fuerzas políticas, también al PP, a ser conscientes de que lo que se avecina exige valentía y una implicación activa en salvar su ciudad y no ampararse en egoísmos particulares, en cálculos electoralistas o en disciplinas de partido nocivas para los intereses de Leganés.

 

“La reflexión que desde hace tiempo efectúa ULEG a tenor de la destructiva gestión del máximo mandatario de la ciudad: enfrentamiento con las asociaciones de vecinos y las entidades sociales; continuos ceses y crisis internas; descontrol de las cuentas y de los RRHH; expedientes no justificados contra mandos policiales; abandono de los intereses de los vecinos de La Fortuna, despidos de trabajadores…) y tras varios intentos infructuosos de reconducirlo incluso con la propuesta de un gobierno de unidad local y con encuentros formales con la dirección regional del PP, nos ha obligado finalmente a pensar que tenemos el deber ético y político de corresponsabilizarnos en el presente y el futuro de la ciudad, implicándonos en un cambio de gobierno que se traduzca en una renovación y regeneración en las formas de hacer política y en un cambio en la propia manera de gobernar. Un cambio que ha de ser creíble, ejemplar y visible y que ULEG está en condiciones de liderar como fuerza política que más nuevos apoyos recibió en las últimas elecciones”.

 

El Consejo Ejecutivo concluye explicando que “lo fácil, como históricamente han hecho otras formaciones, es esperar dos años y medio a que una pésima gestión se traduzca en votos-castigo y haya un traspaso de votos y de poder a otros partidos para que todo siga igual. ULEG nunca ha sido un partido al uso. Antes que políticos somos vecinos y lo que pase en nuestra ciudad nos afectará también como ciudadanos. Nos duele nuestra ciudad y lo que está haciendo con ella este alcalde. Leganés es una gran ciudad por sus ciudadanos, trabajadores que han construido lo que es hoy. Unos vecinos que han exigido a sus dirigentes unos servicios públicos de calidad y que entienden que gobernar de espaldas a ellos no es el camino. Entre todos, los que nos hemos criado o nacido en Leganés y los que elegimos Leganés para nuestro proyecto vital y familiar, no podemos quedarnos de brazos cruzados sin reconducir esta situación porque el futuro es nuestro y no nos lo puede frustrar un alcalde sin rumbo que hasta hace poco no sabía ni dónde situar en el mapa a nuestro pueblo”.