A través del blog de su portavoz (www.uleg.blogspot.com), Carlos Delgado, el partido vecinal Unión por Leganés-ULEG se ha pronunciado sobre la remodelación del gobierno de Leganés, que ha supuesto importantes cambios de delegaciones, que no de caras, entre los concejales del PP local.

 

Por su interés dejamos enlace y a continuación adjuntamos el texto íntegro.


 

Ninguno le vale, ni le valen en ningún sitio. Quo vadis Leganés

En menos de 2 años hemos tenido tres interventores (más una de la casa), la dimisión de una concejal, la defenestración de Juanma Álamo de Deportes para mandarle al ostracismo de “Presidencia”, la degradación al concejal de Hacienda al que le cesan sin su permiso al director de RRHH para luego nombrar una delegada de RRHH “ilegal”, según reciente resolución de Tribunal Constitucional, un titular de la Junta de Gobierno Local declarado en rebeldía ante el pleno y que nadie sabe si está o se le espera, un director de Seguridad Ciudadana cesado, otro director de “Asuntos Jurídicos” autoexiliado en Alcorcón, una cúpula judicial sometida por el alcalde a una caza de brujas infame desmontada en un plis plas por la Justicia y un larguísimo etcétera. Y ahora, en una vuelta de tuerca más, en ese nuevo conejo que sale de la inagotable chistera del alcalde, nos encontramos con una radical remodelación que además de señalar el fracaso del gobierno municipal, de evidenciar la carencia de rumbo y proyecto, sobre todo desvela ya unas clarísimas condiciones de patología política en el comportamiento del sr. Gómez Ruiz.  Ningún concejal le vale, ni ninguno le vale en ningún sitio, es la moraleja de este “puñetazo” en la mesa que causa más pena que otra cosa. Casillas puede ser delantero centro y Ronaldo portero. Así es D. “Mou” Jesús, juez, catedrático de economía, ingeniero de caminos, puertos y aeropuertos, médico, policía, bombero, artista, tertuliano, diputado, administrador de fondos…, cualquier cosa menos alcalde.


Esta remodelación no valdrá para nada. Es un viaje a ninguna parte. Quien sobra es él, el sr. Gómez Ruiz. Ya no le quedan defensores, ni valedores en ningún sitio. Y sigue sin darse cuenta de que sólo le sujetan los paniaguados y los “hooligans”. Es un cadáver político que deambula y suelta su peste por la ciudad por culpa de unos y de otros. Y ULEG también se responsabiliza de esta situación. Tardamos en descubrir el mal que este señor iba a ocasionar a la ciudad y cuando le hemos querido poner remedio los compañeros de viaje y sus lastres e hipotecas no ayudan a encontrar la solución. Triste situación la que vive Leganés, en manos de un pirómano político.


Ya conocen mis continuas apelaciones al carácter terapéutico del tiempo. A ver si el tiempo, que esperemos sea en breve, da con alguna solución que ahora mismo se nos escapa.