El partido vecinal ULEG cumplió su palabra y llevó una denuncia conjunta a los Juzgados por la negativa del alcalde a cesar a los directores generales quienes, según la Intervención General y el Titular de la Oficina de Apoyo a la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Leganés, están en situación manifiestamente ilegal

El alcalde de Leganés es nuevamente (como en sus falsas donaciones a Cáritas) descubierto en otra flagrante mentira: en un comunicado oficial del 11 de noviembre negó querer cesar a la Interventora y al Titular de la Oficina de Apoyo (el funcionario que está de baja desde que fue agredido al salir del Ayuntamiento, casualmente tras denunciar irregularidades del gobierno). Un documento oficial de la Comunidad de Madrid reconoce que el 3 de octubre el alcalde solicitó que se revocaran los nombramientos de ambos funcionarios habilitados nacionales.


Leganés, 18 de noviembre de 2013


La Justicia ya tiene en su poder la denuncia conjunta y los documentos que la acompañan presentada por Unión por Leganés-ULEG. Será el Juzgado de Instrucción número 5 quien instruya y lleve la investigación del denominado “Caso Nóminas”, la situación presuntamente delictiva generada por el alcalde de Leganés por seguir pagando el sueldo y mantener en su puesto a 7 directores generales a los que diversos funcionarios del Estado, habilitados nacionales de Administración Local, han informado reiteradamente y desde hace meses de su ilegalidad, lo que ha llevado a que en las dos últimas nóminas la Intevención General haya reflejado sendos reparos suspensivos, lo que significa una manifestación expresa de que se está actuando contrariamente a Derecho. Reparos a los que el alcalde hace caso omiso de manera deliberada y contumaz.

 

Hasta tal punto está siendo dolosa y torticera la actuación del alcalde que no dudó en señalar en el punto 10º de un comunicado oficial del 11 de noviembre, (que pretendía dar respuesta a la rueda de prensa de ULEG en la que anunciábamos acciones judiciales en un máximo de 48 horas si no cesaba a tales directores generales que ya están suponiendo no menos de 70.000 euros a las arcas públicas en los dos últimos meses), que por parte de la alcaldía no había ninguna intención de cesar ni a la Interventora ni al Titular de la Oficina de Apoyo a la Junta de Gobierno y tachaba de falsa la información de ULEG.  Pues bien, una vez más, el alcalde Jesús Gómez Ruiz, conocido por su incapacidad de decir una sola verdad ni por error, ni de cumplir con sus compromisos, como su acreditada morosidad o directamente impago a Cáritas, su engaño al notario por unas obras comprometidas antes de acabar este año, o sus promesas de otorgar la dirección del patronato de Deportes al ex campeón de Europa de boxeo, Alfonso Redondo, queda en evidencia al mostrar públicamente el partido independiente ULEG un documento oficial de la Comunidad de Madrid donde se refleja por parte de la propia administración regional que se recibió una carta de alcaldía, fechada el 3 de octubre, por la que se pide que se revoque los nombramientos de ambos funcionarios con habilitación nacional. En el caso concreto de Intervención, estaríamos ante la quinta persona que desempeñaría tal responsabilidad en dos años y medio de mandato de Jesús Gómez.

 

El alcalde está en un callejón sin salida. Es un hombre sin credibilidad ni palabra, aislado interna y externamente, sin honor político, un fiasco como gestor y con una interminable ristra de escándalos, chapuzas e incumplimientos, desde haber pasado a la historia como el hombre que dejó sin encierros o sin feria a Leganés, a haber contribuido con su voto a que cerraran las urgencias en la Fortuna o los colegios Verbena y Valle Inclán, entre otras “hazañas”. Ahora parece querer tentar la senda de las actuaciones presuntamente delictivas, como con este “caso Nóminas”, que en las próximas fechas tendrá además nuevos ingredientes y protagonistas.


“Cualquier persona con un mínimo de dignidad política, ante su situación y el terrible daño que está haciendo a Leganés, dimitiría, y si hubiera algo de sentido común y de cariño a la ciudad en las altas esferas del PP, lo dimitirían. Ni lo uno ni lo otro, pero ya se encargarán de ello los vecinos en las urnas, ante la dificultad de remediarlo antes con una más que merecida moción de censura”, finalizó el portavoz de ULEG, Carlos Delgado.