Los grupos políticos de PSOE, ULEG e IU reprueban que el alcalde use el despido de 375 trabajadores municipales como arma para imponer que se le aprueben sus presupuestos


Los tres grupos rechazan que se vuelva a utilizar a la plantilla municipal como rehén de los particulares planes políticos de un alcalde en minoría.

El alcalde no puede descargar en espaldas ajenas lo que es solo fruto de su ineptitud e incapacidad como gobernante. Sin ir más lejos, ya no se pueden modificar las más importantes ordenanzas fiscales por no presentarlas a tiempo.


Leganés, 03 de diciembre de 2013

 

Ayer, el alcalde de Leganés, en una reunión mantenida con los sindicatos anunció que despediría a 375 empleados municipales o rebajaría el salario de todos los trabajadores un 25% si no se le aprobaban sus presupuestos. Ante esta barbaridad y lamentable ejemplo de cómo no se debe actuar desde un puesto de responsabilidad, y máxime, cuando no se cuenta con mayoría, tanto PSOE, como ULEG e IU quieren señalar expresamente que están dispuestos, como siempre y tal y como ocurrió sin ir más lejos con los presupuestos de 2012 (si bien el alcalde no cumplió nada de lo acordado), a negociar y llegar a acuerdos por el bien de la ciudad, por lo que no entendemos que el alcalde, antes siquiera de haber presentado o enseñado una sola página de esos presupuestos, quiera que se les apoye sin conocer su contenido.


“La política del chantaje, de la amenaza y de la imposición no es el clima más adecuado para sacar adelante esta ciudad. Lamentamos que el alcalde, sr. Gómez Ruiz, demuestre una vez más su incapacidad para liderar un gobierno en minoría donde es fundamental tener unas mínimas dotes negociadoras, de cintura política y de saber favorecer los consensos. Ante la irresponsabilidad del alcalde, los tres grupos políticos mostramos públicamente nuestro más enérgico rechazo y repulsa por estos métodos tan poco democráticos y que casan muy poco con lo que en esta semana se está conmemorando, la Constitución Española, que entre sus principales virtudes fue precisamente el ser fruto de un amplio consenso político, social y económico”, señalan los tres grupos.


Por otro lado, estas tres fuerzas políticas adelantan que el propio alcalde ya ha condicionado de hecho la hasta ahora inexistente negociación presupuestaria, (insistimos, no hay proyecto de presupuestos) porque las más importantes ordenanzas fiscales no se han llevado al pleno, hipotecando de este modo, al no poder discutir la conveniencia o no de una reducción de tributos, un cabal análisis de los ingresos municipales. Aspecto fundamental para saber el nivel de gasto en el que queremos incurrir como Ayuntamiento.  


Respecto de los gastos de personal, tal y como ha ocurrido en 2013, los tres grupos políticos se comprometen a garantizar la estabilidad del empleo público, destacando que en mayo de este año, y gracias a los beneficios de Emsule (20 millones de euros aproximadamente, en su mayoría aún pendientes de decidir su destino) se pudo reincorporar a los 38 trabajadores que el alcalde despidió injusta e injustificadamente las Navidades pasadas.