El partido vecinal Unión por Leganés-ULEG, que había presentado un recurso de reposición por esta cuestión antes que el propio recurso también presentado por el Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM), se muestra satisfecha por comprobar una vez más que la razón, la legalidad y la ética estaban de su parte. “La Ley y el gobierno de Leganés están divorciados”.

 

EMSULE se ha convertido en un turbio y clandestino chiringuito del PP, pero sobre todo del edil de Urbanismo. P.ej., se ha descubierto que  EMSULE se gastó 6.000 euros de dinero público en comilonas en un solo restaurante o que se está regando con el dinero de todos a determinada prensa como el periódico Al Cabo de la Calle, propiedad de un constructor al que le gusta “aconsejar” a los alcaldes.


 

Leganés, 3 de febrero de 2014


La Empresa Muncipal de Suelo de Leganés (EMSULE) se ha convertido en un nido de opacidad, chapuzas, despilfarros, pagos de favores e irregularidades permanentes por obra y gracia de su presidente, a la sazón edil de Urbanismo y abogado (“ejerciente”) vinculado a los negocios del ladrillo, Miguel Ángel Recuenco. Esta empresa pública, perteneciente al 100 % al ayuntamiento de Leganés, cuyos consejeros son ediles, está manejándose como un cortijo. “Llevamos meses reclamando los libros de contabilidad, que nos muestren las facturas, qué se está contratando, a quién y por qué, y desde que descubrimos que sólo en un restaurante y en solo un año se habían gastado 6.000 euros en comilonas, se cerró todo viso de transparencia y todo lo que se hace en EMSULE tiene el tufo de lo clandestino, desde el pago de miles de euros en publicidad institucional a la prensa para silenciar los estropicios de la gestión, hasta los intentos de abonar a constructoras millones de euros para liquidar unas obras que se han disparado sospechosamente de lo presupuestado o el torpedear los consejos de Administración para evitar todo control y supervisión”, comentan desde ULEG, partido que cuenta con dos consejeros de administración a quienes se les niega continuamente la información, se les impide debatir asuntos en los consejos de Administración y que sufren los caprichos y veleidades del presidente, cuando tiene a bien convocar algún consejo.

 

Ahora el escándalo si cabe es aún mayor, porque EMSULE se ha visto obligado a dar marcha atrás a su principal, por no decir único, proyecto hasta la fecha, la construcción de viviendas tuteladas para mayores a través de una obra cercana a los 10 millones de euros. Un proyecto que desde el partido independiente se defiende en su propósito pero que se denunció que era ilegal por su planteamiento y justificación. Entre otras irregularidades, como que el precio sólo supusiera el 40% en la valoración,  nos encontramos el que se uniera en un único concurso y pliego la redacción del proyecto y la ejecución del mismo. Es decir, que se limitaba en la práctica a unas determinadas empresas constructoras el llevar a cabo la obra y dejaba sin derecho a concursar a cientos de arquitectos y estudios de arquitectura que no van de la mano de determinadas “constructoras”.

 

“Fíjense lo turbia que es la gestión en EMSULE que después de reiterados y legítimos requerimientos como consejeros de la empresa municipal para que se nos informara de que también se había producido contra este proyecto un recurso del Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM), nos tenemos que enterar por un comunicado de Europa Press de que van a dar marcha atrás. Aún seguimos sin saber cuándo, cómo y por qué se ha tomado la decisión. Más turbio aún cuando precisamente el lunes pasado los consejeros del PP tumbaron el recurso que habíamos presentado consejeros de ULEG y del PSOE donde esgrimíamos de manera incluso aún más completa lo manifestado por el COAM”.

 

“La gestión del presidente de Emsule y edil de Urbanismo, Miguel Ángel Recuenco está siendo inquietante. Es vox populi el nerviosismo y la extraña actitud que mantiene últimamente incluso con miembros de su propio gobierno. También es vox populi que su anterior trabajo como abogado y su relación con los “popes” del sector podría estar condicionando sus actuales decisiones en multitud de materias a su cargo. Prueba de ello fue el esperpéntico pleno celebrado el jueves pasado donde el propio gobierno se disparó al pie, pero lo que es intolerable es su desprecio a la legalidad, incumplir su obligación de rendir cuentas o no respetar los derechos de los consejeros en su labor de control. No nos extraña que la edil de Obras y consejera de EMSULE, Beatriz Tejero lleve varias sesiones del Consejo de Administración incumpliendo con su obligación de acudir a las mismas. ¿No quiere colaborar en estas prácticas? ¿Es sólo guerra interna en la lucha por la sucesión del sr. Gómez Ruiz donde se toma como rehenes a la institución y al interés general de los vecinos?”.

 

Desde el partido vecinal se exige que se asuman responsabilidades políticas por este batacazo y se alerta de que esta enésima chapuza del PP puede costar nuevos gastos por las posibles indemnizaciones a las empresas que ya han presentado sus proyectos. “Se les avisó lealmente, sabían que lo que hacían no era legal y siguieron, despreciando y haciendo callar al secretario general del Pleno, esgrimiendo repentinos informes jurídicos de despachos de abogados contratados a saber cómo. Llegaron a la desfachatez de decir que no caben los recursos de reposición ni los contenciosos administrativos contra los acuerdos y actos de EMSULE, cuando es una empresa pública y un poder adjudicador sujeto a la Ley de Contratos del Sector Público.  En fin, hay motivos para presentar una denuncia a la Fiscalía para que investigue si en este asunto y en otros que se están perpetrando, los responsables de EMSULE han estado incurriendo en una administración desleal u otros delitos societarios. Ya que el alcalde y el PP de Leganés se niegan a hacer política y convierten los plenos en un teatro inútil, serán los tribunales y la Justicia los que les pongan coto”.