No contentos con haber sido descubiertos ayer en la ocultación al Consejo de Administración y a toda la opinión pública de que el 29 de enero de 2014 se había pronunciado el Tribunal Administrativo de la Contratación Pública en contra de unos pliegos que ponían en marcha una obra de más de 8 millones de euros, volvieron a mentir descaradamente al afirmar de que “no tenían constancia de esa resolución”. Pillada in fraganti. Esta misma mañana, los funcionarios del Tribunal han confirmado al consejero y edil de ULEG, Carlos Delgado, que el día 30 de enero a las 13.24 remitieron correo electrónico a la gerencia de EMSULE adjuntando la resolución, correo que fue contestado por el propio gerente el día 3 de febrero. Asimismo, el Tribunal confirma que el mismo 3 de febrero, a mayor abundamiento, enviaron por correo certificado con acuse de recibo la resolución.

 

-El comportamiento del presidente y del gerente constituyen una clara muestra de administración desleal. “Han hurtado a los consejeros información trascendental, precisamente en un punto que se sometía a votación el 7 de febrero. Una información amputada que puede motivar votaciones erróneas o perjudiciales para la propia empresa o para los intereses públicos. Es tan bellaco este comportamiento que seguramente sea hasta delictivo. ¿Qué piensa hacer el alcalde ante hechos tan graves? ¿Mirar para otro lado porque en su gobierno hay cargos que mienten tanto o más que él? ¿Es cómplice de toda esta opacidad y absoluta falta de transparencia? ¿Van a ser cómplices el resto de grupos políticos?”.

 

-EMSULE lleva varios meses impidiendo a los consejeros de administración y ediles de ULEG Carlos Delgado y Ricardo López acceder a los libros de contabilidad, a las facturas y a diversa documentación a la que tienen derecho. “¿Qué ocultan? ¿Qué pasa en esa empresa? ¿Qué chanchullos habría?



Leganés, 13 de febrero de 2014


El partido independiente Unión por Leganés-ULEG, remitió ayer una nota de prensa donde informaba de cómo de manera dolosa el edil de Urbanismo y presidente de la Empresa Municipal del Suelo había ocultado al Consejo de Administración del 7 de febrero el que el Tribunal Administrativo de la Contratación Pública de la Comunidad de Madrid había anulado los pliegos de EMSULE para una obra de más de 8 millones de euros. Siendo gravísimos estos hechos, que motivaron que se exigiera su dimisión, la convocatoria de una Junta General y la puesta en conocimiento de la Fiscalía, más grave si cabe fue la infame mentira y nuevo engaño al que se agarró el presidente de EMSULE cuando fue preguntado por la cuestión por la agencia de noticias Europa Press, volviendo a utilizar a los medios de comunicación como instrumento cómplice para extender sus continuas mentiras. Copiamos y pegamos su “coartada”:


El partido independiente ‘Unión por LEGANÉS’ (ULEG) ha pedido la dimisión del presidente de EMSULE, Miguel Ángel Recuenco, al considerar que la “trascendental” resolución del Tribunal “fue dolosamente ocultada” en la sesión del Consejo de Administración de EMSULE del pasado día 7, “donde el primer punto del  orden del día era desistir del procedimiento”.

   “El comportamiento del presidente de EMSULE no sólo es desleal con el Consejo de Administración, sino con todos los vecinos a los que ha engañado, ocultado información básica y jugado con sus expectativas”, han señalado los independientes.

   Ante ello, Recuenco ha replicado que, cuando se celebró el consejo, “no había constancia de esta resolución”. De hecho, el presidente de la Empresa pública ha precisado que “a día de hoy” no ha recibido comunicación alguna de la resolución.


Mentira sobre mentira.


Esta misma mañana, el consejero Carlos Delgado se ha puesto en contacto con el Tribunal y estos son los hechos trasladados por la funcionaria encargada:

 

-Con fecha 30 de enero de 2014 a través de un correo remitido a las 13.24 horas a la cuenta oficial de EMSULE facilitada por la propia gerencia en este proceso (sistema habitual de funcionamiento en el tribunal para agilizar las comunicaciones), se le informa al gerente de la empresa pública y se les adjunta la resolución por la que se acuerda por el Tribunal la anulación del pliego.

-Con fecha 3 de febrero, a las 10.17 horas, el gerente de EMSULE, Manuel Martí, contesta al correo enviado el día 30 de enero (por tanto consciente de su contenido y de la resolución) pidiendo que también se le envíe la resolución por correo certificado o por burofax.

-Con fecha 3 de febrero, a las 13.47, con registro de salida del Tribunal se remite correo certificado con acuse de recibo para EMSULE.

 

Desde el partido vecinal se recuerda lo comentado en la nota de prensa de ayer: “el comportamiento del presidente de EMSULE no sólo es desleal, marrullero y bellaco con el Consejo de Administración, sino con todos los vecinos de Leganés a los que ha engañado, ocultado información básica y jugado con sus expectativas. Sabía que lo que hacía era ilegal, se le avisó lealmente, hizo de su capa un sayo y tuvo que venir un Tribunal administrativo a frenar su fechoría. Lo más bochornoso es que el sr. Recuenco en el consejo del 7 de febrero justificó la marcha atrás porque “habían hecho un ejercicio de reflexión en el gobierno y no querían judicializar la cuestión”, ocultando que ya se le había notificado a EMSULE que sus pliegos eran ilegales por resolución del Tribunal Administrativo de la Contratación Pública de la Comunidad de Madrid”.

 

Desde Unión por Leganés-ULEG se solicitará una reunión oficial con los otros dos grupos de la Oposición, PSOE e IU, y con el PP (si queda algún concejal con vergüenza torera) para estudiar medidas que pongan coto al vergonzoso comportamiento del presidente y del gerente de EMSULE, que demuestran con esta “pillada in fraganti” que son un peligro público para la empresa municipal (el “botín” como lo califican desde su prensa afín) y para los intereses públicos, lo que ha de motivar acciones contundentes, siendo lo más urgente que el sr. Recuenco y el sr. Martí abandonen ya sus responsabilidades en la empresa pública, ya que el alcalde, vista su pasividad ante estos hechos, sólo puede considerarse que es cómplice o quien sabe si coautor o inductor de los mismos.