Unión por Leganés-ULEG se hizo eco durante el último pleno de las denuncias realizadas desde una entidad social y un periódico local que calificaban de “cacicada” y presunto “tráfico de influencias” la construcción de una zona infantil junto al colegio privado “Antanés School”, en el barrio de Arroyo Culebro. Colegio que además disfruta de una parcela pública valorada en más de 30 millones de euros


El gobierno del PP confirmó la existencia de vínculos familiares del alcalde y la concejala de Obras con el centro educativo, lo que explicaría en parte o podría ser el presunto “móvil” para que, cuando en Leganés ha brillado por su ausencia cualquier proyecto de obra u actuación para arreglar calles, plazas o colegios públicos, sí alcance máxima prioridad gastar 60.000 euros para acondicionar lúdicamente una zona sin tránsito de peatones, a más de 500 metros de las primeras viviendas y que únicamente se utilizaría por los alumnos del colegio privado.


Leganés, 28 de abril de 2014


En el reciente pleno celebrado, Unión por Leganés-ULEG, con cuatro concejales en el ayuntamiento, quiso dar la oportunidad al gobierno del PP para esclarecer la grave denuncia realizada por la asociación “Ciudadanos por el Cambio” y el periódico local “DLEGANÉS” que entendían que podía existir algún tipo de “conexión de influencias” o al menos trato de favor por parte del Gobierno municipal hacia el centro educativo privado “Antanés School” en la construcción de una zona infantil de unos 60.000 euros junto a dicho colegio, únicamente porque los hijos del alcalde y la 1º teniente de alcalde y concejal de Obras son alumnos. En este sentido, la propia concejala de Obras, Beatriz Tejero, confirmó los vínculos familiares, al también afirmar que una hermana suya trabaja como profesora en ese centro sostenido con fondos públicos, pero de lucro privado.

 

Desde el partido vecinal hablan de una nueva “cacicada” del alcalde, donde podríamos también encontrarnos con un fraccionamiento de la obra, ya que por un lado se acondicionaría la zona y con otro contrato se pondrían en marcha los elementos lúdicos. “Solo así se puede entender que en una ciudad donde brillan por ausencia las obras, el mantenimiento o proyectos para asfaltar las calles, mejorar plazas o zonas intermedias o donde se sortean los columpios entre los colegios públicos…, y en el que la excusa del “bloqueo de la oposición” es la más utilizada por el gobierno para justificarse, resulta que no ha existido ninguna excusa para destinar dinero para acondicionar una zona de juegos infantil al lado del colegio privado, en un lugar sin tránsito de peatones, a más de 500 metros de las viviendas y al que “curiosamente” y “casualmente” acuden los hijos del alcalde y de la concejala de Obras”.

 

En ULEG recuerdan además que el trato de favor es bastante común con el centro, porque ya hace un par de años el colegio privado-concertado “Antanés School” fue el centro educativo al que prácticamente se le regaló una parcela, de más de 30 millones de euros, que en principio estaba destinada al instituto público del barrio de Arroyo Culebro.

 

Victimismo. El gobierno del PP de Leganés, que confirmó en nota de prensa la existencia de los vínculos familiares utilizó, la táctica del victimismo farisaico para desviar la atención sobre esta cacicada y tropelía criticando que se “hubiera revelado el colegio donde estudiaban sus hijos”, a lo que la formación vecinal contesta que “es curioso que ahora se ‘rasguen las vestiduras’, cuando son ellos los primeros que han fotografiado a sus niños en actos organizados por el propio PP o en el boletín de fiestas… ¿Por qué tenemos que callarnos, no llamar a las cosas por su nombre y hablar con eufemismos ante semejante escándalo? ¿Por qué no denunciar sin pelos en la lengua que gobiernan pensando en sus intereses particulares, que utilizan el dinero de todos para su propio beneficio? ¿Qué hubieran dicho ellos en un escándalo así si el gobierno lo dirigiera otro partido? ¿Si no hubiera esas connotaciones personales, familiares y particulares habría el ayuntamiento puesto en marcha un proyecto de estas características cuando medio Leganés está con un mantenimiento lamentable y con casi todos los colegios públicos necesitados de obras mucho más prioritarias?


ULEG ha reclamado oficialmente y por registro todos los documentos relacionados con esta obra y seguirá exigiendo explicaciones, recopilando los datos para analizar si esta evidente inmoralidad que nos recuerda al “caso Guerra”, también podría revestir alguna responsabilidad criminal