Si la renovación que ofrece el alcalde Llorente es traer viejas glorias manchadas por el escándalo y los amaños como la señora Moreno Bonilla que no nos extrañe si en breve vuelve el sarkomóvil, la destrucción de instalaciones públicas, los pelotazos inmobiliarios o los enchufismos tan habituales en la anterior época socialista”, explican en el partido Unión por Leganés-ULEG, quien ya adelanta que “no podemos dar ni un día de cortesía a un gobierno que desde el primer minuto quiere hacer lo de siempre: llenar Leganés de estómagos agradecidos, perdonar al PP por el sobrecoste en la Biblioteca Central, o no dar explicaciones a la denuncia policial que “anda desaparecida” contra el concejal-portavoz de Cs.


Leganés, 22 de junio de 2015


El partido Unión por Leganés-ULEG, grupo vecinal independiente con 6 ediles y 19.463 votos en las últimas elecciones municipales, insta al nuevo alcalde, el socialista Santiago Llorente a que dé marcha atrás al nombramiento de Virginia Moreno Bonilla como directora de Nuevas Tecnologías del ayuntamiento de Leganés. La sra. Moreno Bonilla fue ya directora de esta área con un generoso sueldo (80.000 €/año) durante una década en el anterior gobierno socialista y fue cesada por el exalcalde del PSOE Gómez Montoya por protagonizar innumerables escándalos que hacían sospechar del amaño de contratos. Fueron sonoros el “caso Alvina, el “caso T-Systems” o su propia imputación en el “caso Cuadrifolio”. Asuntos que si bien no acabaron con condenas penales, sí evidenciaron su indecente, irregular e intolerable manera de gestionar lo público.

¿“Nueva forma de hacer política en el PSOE”?.

Esperemos que desde la ejecutiva federal y regional del PSOE actúen para frenar este despropósito, como ya han intervenido para apagar el primer gran fuego dentro del gobierno del PSOE de Leganés, obligando al alcalde a incorporar a tres concejales socialistas a los que se había excluido de participar en la administración de la ciudad. ¿La renovación que trae Pedro Sánchez es mirar para otro lado con este tipo de actuaciones que suenan tanto a la vieja política del pago de favores o de silencios, a la condescendencia con el chanchulleo y el amaño, al oscurantismo?”, se preguntan desde ULEG.